CURSO DE IMPLEMENTACIÓN DEL TRATADO SOBRE EL COMERCIO DE ARMAS (TCA)

UNLIREC, como la oficina regional de Naciones Unidas para Asuntos de Desarme, busca avanzar en la causa del desarme práctico en América Latina y el Caribe como parte de su compromiso en apoyar a los Estados en la aplicación de los instrumentos internacionales de desarme y no proliferación. Con este fin, UNLIREC implementa una serie de actividades sobre el terreno, incluyendo la realización de cursos de capacitación para el sector de seguridad en el área de control de armas.

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UNLIREC celebra el apoyo regional del Tratado sobre el Comercio de Armas

El Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC) celebra los avances que se han producido en ésta última semana durante la 68ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York hacia una rápida ratificación e implementación del Tratado sobre el Comercio de Armas. En una jornada histórica, Costa Rica, México y Trinidad y Tobago depositaron sus instrumentos de ratificación reafirmando el liderazgo de Latino América y el Caribe en el proceso. No en vano, del total de 31 estados que han ratificado el texto del Tratado, 8 son de la región. Además, UNLIREC aplaude la firma del tratado por parte de Colombia, Perú, Barbados, Honduras, Dominica y Haití. Con la rúbrica de estos seis estados ya son veintiocho los países de la región que estamparon su firma, demostrando el alto nivel de compromiso de la región. Por último, UNLIREC quiere reconocer el gran trabajo realizado por Argentina y Costa Rica, quienes desde el principio han sido co-patrocinadores y piezas esenciales en la creación del tratado así como en las reuniones de alto nivel de ésta semana.


EL TRATADO SOBRE EL COMERCIO DE ARMAS EN LATINO AMÉRICA Y EL CARIBE

“El Tratado sobre el Comercio de Armas ha abierto una puerta de esperanza a millones de mujeres, hombres y niños que viven con angustia y con miedo a causa de la falta de control sobre el comercio internacional de armas y de la proliferación de armas mortíferas.”

Secretario General de la ONU. Ban Ki-moon.

05.09.13

El 2 de abril de 2013, el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) fue aprobado en la Asamblea General de Naciones Unidas por la gran mayoría de estados miembros. Tras más de siete años de negociaciones, la Asamblea General dio luz verde a la firma de un tratado que intenta establecer unas pautas mínimas en la aplicación de normas comunes y controles que regulen las transferencias internacionales de armas convencionales. En palabras del Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la falta de un marco regulatorio internacional, “desafiaba cualquier explicación”. El propósito de dicho tratado es prevenir y erradicar el desvío de armas al mercado ilícito, contribuir a la paz y a la seguridad así como reducir el sufrimiento por el impacto de la violencia armada en lapoblación mundial.

El TCA exige a los estados firmantes establecer mecanismos de control a nivel nacional para las transferencias internacionales de armas convencionales, municiones, piezas y componentes. El tratado incluye el mandato expreso de prohibir las transferencias de armas cuando éstas puedan ser usadas para cometer actos de genocidio, crímenes de lesa humanidad, ataques contra civiles o infracciones graves de los convenios de Ginebra. Además, en el caso de las exportaciones, antes de autorizar cada transferencia los estados tendrán que evaluar el riesgo de que las armas, municiones, piezas y componentes puedan ser usados para cometer una violación grave del derecho internacional humanitario o de los derechos humanos, actos de terrorismo o delitos por la delincuencia organizada, o actos graves de violencia por motivos de género o contra los niños. No obstante, el Tratado no regulará el uso interno de las armas o las transferencias dentro de un mismo país.

Para América Latina y El Caribe el TCA es un instrumento fundamental para combatir el tráfico ilícito de armas, incrementar los niveles de seguridad y reducir el número de víctimas provocadas por la violencia armada en la región. No en vano, las diferentes sub-regiones americanas presentan las tasas de homicidio por armas de fuego más altas del mundo (América del Sur, el Caribe, América Central y Norte América). Por ello, la gran mayoría de los países de la región no sólo han apoyado la adopción del Tratado si no que han liderado los esfuerzos de la comunidad internacional para establecer mejores controles sobre las transferencias internacionales de armas, evitar su uso ilícito y por ende, reducir las consecuencias negativas en la población. En ese sentido, durante la jornada inaugural de las negociaciones para el Tratado sobre el Comercio de Armas, Enrique Castillo, Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, reafirmó la importancia de disponer de un instrumento jurídicamente vinculante que protegiera a las personas y que diera prioridad a los derechos humanos sobre los intereses de la industria productora de armas. En la misma línea, Winston Dookeran, Ministro de Asuntos Exteriores de Trinidad y Tobago, en el momento de la firma del Tratado calificó el acuerdo como un hito histórico para Trinidad y Tobago y para el mundo y manifestó la importancia del mismo para promover la transparencia en las transferencias de armas convencionales y prevenir su desvío al mercado ilícito.

El Tratado sobre el Comercio de Armas abrió para su firma el 3 de Junio de 2013 en Nueva York, ese mismo día 67 estados estamparon su firma en el documento. Una vez firmado, los estados deben aprobar la incorporación al tratado según lo estipulado en sus procedimientos nacionales. Posteriormente, deberán declarar su consentimiento en obligarse a las disposiciones del tratado por medio de un instrumento de ratificación o aprobación que tendrá que ser depositado ante el Secretario General de Naciones Unidas. El TCA entrará en vigor 90 días después de que 50 estados depositen su instrumento de ratificación ante Naciones Unidas. Para los estados que firmen posteriormente, el tratado entrará en vigor 90 días después de depositar su instrumento de ratificación.